La felicidad es una actitud.

Mama se va a la guerra - La felicidad es una actitud

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​A menudo me preguntan que cosas han cambiado después del cáncer, o que cosas he cambiado, como es ahora mi día a día, hábitos, etc...

La verdad que después de la palabra cáncer no cambia algo, cambia todo, pero sobretodo cambia la forma de ver las cosas, el enfoque a la hora de vivir la vida. El hecho de despertar sana y acostarse enferma jamás entró en mis planes, tuve que reeducarme, empezar totalmente de cero, aquello que había aprendido en la vida y que hasta entonces creía que me había hecho madurar me parecía de risa, nada de todo aquello me servía para esto, me sentía totalmente perdida, no encontraba respuestas a esa libreta llena de preguntas.

 

El cáncer es una de esas cosas de la vida que te hace crecer de golpe y a la fuerza.

 

Y después de levantarme tras esa "paliza de realidad" nunca más fui, ni nada fue, igual. 

Mis hábitos en si, mi día a día no es que se hayan visto muy cambiados, sigo haciendo casi lo mismo que antes como cualquier otra madre, mujer, hija, amiga etc... Mi alimentación no ha recibido un cambio brusco, he sido de comer siempre de todo, y muy variado, (sigo pecando de vez en cuando con el chocolate) eso no hay cáncer que a mi me lo quite, (sonrío). El deporte siempre me ha gustado, y mantenerme activa me ayuda a tener la mente despejada. De todo esto que os nombro el mayor cambio es la forma que tengo AHORA de hacerlo, el orden, la prioridad y la actitud. Como pasas de hacer algo por inercia, porque toca, a ver la belleza en ello, está claro que todos tenemos obligaciones y tareas que no nos gusta tanto hacer, pero que eso no nos quite o nos apague la sonrisa, yo dejé de llamarlas obligaciones y pase a llamarlas oportunidades. Porque eso es cada cosa que hacemos, un sin fin de oportunidades aunque no queramos o no sepamos verlo, el hecho de poder realizar ese "algo" ya es todo un privilegio, creerme que sí. La cantidad de veces que habré querido levantarme de la puñetera taza del wáter mientras entre vómitos post quimo maldecía no poder dar ni un solo paso sola. Y de allí, de esos parones obligatorios que te pone la vida por delante, de esas horas y horas postrada en una butaca de hospital que dan tantísimo que pensar salen los cambios, esos maravillosos cambios, que van hacer que gracias a ellos seas capaz de ver la vida con otros ojos, con esos con los que otros seres aun no han logrado ver, de ahí que siempre digo que las verdaderas lecciones de vida vienen de las malas experiencias, no de las buenas precisamente, (por lo menos en mí caso). Recuerdo haber aprendido algo siempre que termino limpiándome las lagrimas, o sacudiéndome las rodillas.

Así que a la pregunta, 

 

- ¿Qué has cambiado después del cáncer? 

 

¡MÍ ACTITUD! 

 

Lo más importante para afrontar un día a día por más simple y sencillo que parezca, la actitud frente a las cosas, frente a los cambios, los que decidimos y los que nos llegan por sorpresa. Actitud es tener la capacidad de que algo que no quieres que te perturbe no lo haga, no simplemente aparentar que no lo hace. 

 

 

La actitud es una pequeña cosa que hace una gran diferencia. (Winston Churchill)

 

 

#mamasevaalaguerra