820 Final de trayecto.​

Mama se va a la guerra -  820 Final de trayecto.

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5:15 de la mañana, el despertador me avisa que va siendo hora de espabilarse, va a ser un gran día Cristina. Hoy entramos a quirófano por última vez (porque va a ser la última sí o sí). Hoy damos carpetazo a otra etapa del cáncer, a listas de espera, incertidumbres, decisiones finales que solo dependen de ti, hoy se cierra esa dichosa puerta despidiéndote de él. Y sí, lo volví a lograr, volví a despedirme de los míos, a soportar el beso de mi padre en la frente, el achuchón de mi madre, fui capaz de cruzar esa sala fría de nuevo, (si también volví a llorar al cruzarla), ese momento es superior a mi, vale que la situación no era la misma, pero entrar a un quirófano nunca es plato de buen gusto. De nuevo caras conocidas, miradas de "todo saldrá bien", manos que te agarran antes  incluso de que se lo pidas, porque ya saben que se lo vas a decir. Nada como sentirse como en casa en una situación así.

 

- "Cristina, empezamos a dormir".

 

3, 2, 1... desconexión por unas horas de tú vida, de tú mundo. (Esto es mi yo interior poniéndose en situación siempre que lo duermen).

 

Abro los ojos en esa sala llena de desconocidos pacientes intentando despertarse de aquel sueño como yo. Antes de entrar a quirófano nos dejan en una sala tumbados en la camilla uno al lado del otro, y viene nuestro respectivo anestesista y enfermera y nos llevan a quirófano. ¡bingo! lo hemos logrado, veo caras conocidas de antes de entrar, me alegro, por ellos y por mi. 

 

- Vamos chicos a despertarse pronto que fuera nos espera la familia, un mundo, la vida...

 

Y de nuevo, vuelvo a estar tumbada en una cama de hospital, con los drenajes colgando por mis costados como si fuera el pulpo malo de la película "La Sirenita". Un tono no muy amarillento esta vez, y con ganas de un bocadillo de jamón. Pero nada que ver con la última vez.

 

- ¿Quien dijo vómitos por la anestesia? 

 

Gracias Sra. Anestesista, su "truco" ha funcionado a la perfección. 

 

Así que un poco dolorida, con ganas de llegar a casa y pasar esa ultima página que me va a llevar al final de estos dos años de lucha constante, de pelear con mis miedos, con mi parte más vulnerable, con efectos secundarios, y un sin fin de etc...

Lo cerraré con fuerza, con ilusión, me despido con una sonrisa de ti, sí, de ti cáncer. Me despido más fuerte que nunca, más llena de vida, de ganas de luchar por mis sueños, de lecciones aprendidas que ahora pongo en práctica día sí, día también. Me despido, y no diré que ha sido un placer, eso ¡jamás! pero sí una lección. 

 

-Hasta nunca...

 

#mamasevaalaguerra.