Dame un hoy, que para mí, el mañana queda lejos

Mama se va a la guerra - Dame un hoy, que para mi, el mañana queda lejos

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A una semana de cumplir dos meses de aquella vuelta a quirófano, esta vez era para "pulir" cuatro retoques y prevenir que el monstruo pudiera aparecer de nuevo en el pecho sano. Todo fue perfecto, tanto en el hospital como en el post operatorio, claro está que nada tenía que ver con la primera operación, pero aquí siempre suelen haber sorpresas de última hora y solemos estar acostumbradas a ellas (sonrío). Y si de sorpresas hablamos, la que me llevé yo al recoger los resultados de la biopsia de mi pecho sano, que de sano ya tenía bien poco. Había decidido por decisión propia y únicamente mía, que quería que mi pecho derecho quedara fuera de peligro lo máximo que se pudiera y eso conllevaba vaciar la mama y dejarla exactamente igual que la otra. Era una decisión muy dura, pero muy acertada, y hoy puedo confirmar que esta decisión me ha salvado. 

 

Jueves 2 de Noviembre de 2017.

 

10:00 de la mañana.

 

Una vez más, me encuentro en esa sala dónde espero inocente a que suene mi nombre para que me visite mi doctora.

 

- Cristina Inés Gil, pase por la puerta uno.

 

¡Allá vamos! todo ha ido perfecto Cristina, es una visita después de una operación preventiva, nada puede estar mal, (me repito una y otra vez).

Entro en la consulta, la media sonrisa de mis doctoras me calma, enserio, ya son parte de la familia y las adoro como tal, en sus ojos veo mi vida, ¿curioso no?

 

Después de quedarme medio en pelotas como siempre, que toqueteen y comprueben que todo sigue en su sitio, viene la frase final.

 

- Puedes vestirte Cristina.

 

Y tú sonríes, mientras pegas un salto de la camilla al suelo y te vistes como cual súper heroína en plena operación salida de rescate jaja. Vasa despedirte de ellas, quieres salir de allí pitando porque todo son buenas noticias no vayamos a fastidiarlo, y efectivamente...

Un siéntate, acompañado de un "pero no te asustes que todo está bien" ya hace que automáticamente mi corazón vaya a mil, el estómago se me encoja y mis ojos se salgan de mi rostro por segundos. 

 

- ¿Qué pasa?

 

Pregunto con la voz nerviosa y medio tartamudeando, (aquí siempre nos adelantamos, y nos vamos a lo peor) estamos ya bastante curtidas en esto.

 

La biopsia del pecho no ha salido como esperábamos. Tú pecho sano, el que por suerte decidiste vaciar por prevención, estaba ya infectado. 

 

Si, señoras y señores, habéis leído bien.

Que entras a quirófano por eso de prevenir, del por si acaso, de mejor así y te das cuenta que acabas de salvarte la vida tomando esa decisión. Que para nada esperaba escuchar eso, que yo iba a una consulta con mi cirujana para ver que el post operatorio estaba marchando bien, y que mis cicatrices estaban como tenían que estar. No entraba la “hostia” de saber que eso estaba atacando a mi cuerpo de nuevo, cuando hacía tan solo 2 años del primer diagnóstico. 

 

- ¿Qué hay que hacer ahora?

- ¿Quimioterapia otra vez?

- ¿Radioterapia?

 

 ¿Enserio, me está pasando esto? Después del bombardeo de preguntas, de llorar a puño cerrado, de aguantar la rabia, la impotencia, y el acordarme de todos los míos, esa voz dulce me mira y me dice:

 

- Cristina, esta vez lo has ganado antes, le has ido un paso por delante. No hay que hacer nada, tú decisión ha hecho que el monstruo esté hoy fuera y tú sigas limpia de enfermedad. 

 

- ¿Nada de quimioterapia?

- ¿Nada de radioterapia?

 

Ahora vuelvo a llorar, pero de emoción, de alegría, por primera vez desde que se de ti cáncer, hemos ido un paso por delante. Has destruido a mí alrededor cuanto has podido y más, has arrasado con partes, y con almas. Te has llevado lo que más quiero, así que permíteme que saque hoy mi versión más maleducada:

 

¡Qué te jodan cáncer!

 

Y sí, estoy contenta claro, pero también está la otra parte que no puedo evitar sentir, que es esa de despertar cada día y estar jugando con la muerte a cada rato. De preguntarme cuando se le va antojar al monstruo perturbar mi paz de nuevo. Y mientras sacudo mis miedos a base de mucha vida, solo me queda disfrutar del presente que es lo único que tengo, que el futuro es incierto, y el pasado, pasado está.

 

#mamasevaalaguerra